Zanjón de la Aguada
Zanjón de la Aguada
En Zanjón de la Aguada, Lemebel toma la de los habitantes de las poblaciones periféricas, de los desposeídos, de las mujeres, para invitarnos a mirar lo que más nos duele: ese Chile que carece de oportunidades, ese al que los discursos políticos no tocan, pues sigue siempre igual.Cronista por naturaleza, Pedro Lemebel no retrata en estos textos la realidad como espectador neutral, sino que la vive desde su interior, desnudando los dramas del entorno marginal en donde nació, y mostrándonos que la indiferencia y el arribismo son enfermedades más agudas que la pobreza.Zanjón de la Aguada se desprende de la incómoda zona de confort de su autor ?a saber, el mundo gay que exploró en La esquina es mi corazón y Loco afán? para acercarse a las vidas oprimidas de niños, jóvenes, mujeres, payasos callejeros, barristas y hasta estrellas de pop como Rafaella Carrà. Lo hace con mirada queer que convierte a la vulnerabilidad en una forma de hermandad, y lo hace, también, antes de que el gesto fuese moda.Julián Herbert
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Técnicas de uso, cuidado y Lectura
Protege del sol y el polvo
La luz del sol es el enemigo número uno de los libros. Con el tiempo, los rayos UV decoloran las cubiertas, amarillean las páginas y debilitan el papel. Coloca tus estanterías en una pared que no reciba luz solar directa o usa cortinas para protegerlos.
El polvo puede acumularse y, con el tiempo, atraer plagas. Usa un paño de microfibra o una brocha suave para quitar el polvo de las cubiertas y los lomos de manera regular. Nunca uses plumeros porque solo esparcen el polvo.
Protege de la humedad
Los ambientes húmedos son ideales para el desarrollo de moho y hongos, que pueden arruinar un libro por completo. Por otro lado, un ambiente demasiado seco puede hacer que las páginas se vuelvan quebradizas. Lo ideal es mantener una temperatura estable y una humedad relativa entre el 30% y 50%.
La forma correcta de almacenar libros es de pie, uno al lado del otro. Evita apilarlos horizontalmente, ya que el peso puede deformar las cubiertas y dañar los lomos. Si tienes libros muy grandes y pesados, es mejor colocarlos en una superficie plana.
Técnicas de Lectura
No dobles las esquinas de las páginas: Utilizar las páginas como marcadores de lectura es una práctica muy común, pero daña el papel. Usa un marcapáginas o un trozo de papel para marcar por dónde vas.
Evita abrir el libro por completo: Aunque es tentador abrir el libro 180 grados para leerlo con comodidad, esto puede dañar el lomo. Intenta abrirlo solo lo necesario, sin forzar la unión de las páginas con la cubierta.
Cuidar de tus libros es una inversión a largo plazo que te permitirá disfrutar de ellos por muchos años. Con estos sencillos hábitos, te convertirás en un guardián de tus propias historias y conocimientos.