Querida mamá: me dueles
Querida mamá: me dueles
-Relatos personales basados en casos reales de consulta y experiencias de la autora.
-Materiales gráficos, esquemas e ilustraciones para facilitar la compresión de los conceptos.
-Ejercicios prácticos y sencillos para reflexionar sobre tu relación madre-hija, reconocer experiencias que te marcaron y reconectar con tu niña interior, esa parte de ti más vulnerable y sensible. «Hablar de las heridas maternas no es nada fácil, porque son heridas muy profundas y que nos cuesta mucho reconocer. ¿Cómo va a ser fácil asumir el daño y aceptar el dolor que proviene de la persona que, según la sociedad, más nos quiere en el mundo; aquella que nos ha dado la vida y que debería cuidarnos y querernos contra viento y marea? Con este libro no llegaremos a conclusiones ni te voy a decir lo que tienes que hacer. No te voy a pedir que la perdones, ni que cortes el contacto o te distancies; ni que la quieras más porque «madre solo hay una». Nada de eso. Quiero hablarte del dolor que sufres y ayudarte a saber cómo atravesarlo. No es necesario haber vivido situaciones graves y extremas para que sepas de lo que hablo. A veces sencillamente sentimos que no tenemos la peor relación con nuestra madre, pero tampoco la mejor, y no sabemos bien por qué. Este libro no va de culpar a las madres; va de acoger el dolor que sentiste cuando eras niña y que todavía te acompaña. Y, sobre todo, de abrazarte. Empecemos juntas».
Marta Segrelles
No se pudo cargar la disponibilidad de retiro
Bajas existencias: quedan 1
Ver todos los detalles
Técnicas de uso, cuidado y Lectura
Protege del sol y el polvo
La luz del sol es el enemigo número uno de los libros. Con el tiempo, los rayos UV decoloran las cubiertas, amarillean las páginas y debilitan el papel. Coloca tus estanterías en una pared que no reciba luz solar directa o usa cortinas para protegerlos.
El polvo puede acumularse y, con el tiempo, atraer plagas. Usa un paño de microfibra o una brocha suave para quitar el polvo de las cubiertas y los lomos de manera regular. Nunca uses plumeros porque solo esparcen el polvo.
Protege de la humedad
Los ambientes húmedos son ideales para el desarrollo de moho y hongos, que pueden arruinar un libro por completo. Por otro lado, un ambiente demasiado seco puede hacer que las páginas se vuelvan quebradizas. Lo ideal es mantener una temperatura estable y una humedad relativa entre el 30% y 50%.
La forma correcta de almacenar libros es de pie, uno al lado del otro. Evita apilarlos horizontalmente, ya que el peso puede deformar las cubiertas y dañar los lomos. Si tienes libros muy grandes y pesados, es mejor colocarlos en una superficie plana.
Técnicas de Lectura
No dobles las esquinas de las páginas: Utilizar las páginas como marcadores de lectura es una práctica muy común, pero daña el papel. Usa un marcapáginas o un trozo de papel para marcar por dónde vas.
Evita abrir el libro por completo: Aunque es tentador abrir el libro 180 grados para leerlo con comodidad, esto puede dañar el lomo. Intenta abrirlo solo lo necesario, sin forzar la unión de las páginas con la cubierta.
Cuidar de tus libros es una inversión a largo plazo que te permitirá disfrutar de ellos por muchos años. Con estos sencillos hábitos, te convertirás en un guardián de tus propias historias y conocimientos.