No me hables en ese tono
No me hables en ese tono
Una de las principales necesidades del ser humano es ser escuchado. Parece obvio, simple, fácil, y hasta inherente a la existencia, como si habláramos de respirar. Pero lo irónico es que no es así: entre relaciones personales donde nadie oye a nadie y en relaciones laborales donde los subalternos o los jefes se niegan a entender que su organización puede mejorar si realmente se pone atención a lo importante, el coach Ricardo Gómez nos lleva de la mano con ejemplos y consejos prácticos para realmente aprender a oír. Basado en su experiencia como músico -profesión donde el oído es herramienta fundamental- el autor nos lleva a entender la importancia de escuchar a los demás y cómo, aunque parezca un ejercicio natural y cotidiano, no sabemos hacerlo. Tal vez si lo hacemos de manera correcta, conceptos como la amistad, el amor, o la excelencia en el trabajo alcancen un potencial que desconocemos. Su cuenta en Instagram cuenta con una comunidad de 70 mil seguidores.
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Técnicas de uso, cuidado y Lectura
Protege del sol y el polvo
La luz del sol es el enemigo número uno de los libros. Con el tiempo, los rayos UV decoloran las cubiertas, amarillean las páginas y debilitan el papel. Coloca tus estanterías en una pared que no reciba luz solar directa o usa cortinas para protegerlos.
El polvo puede acumularse y, con el tiempo, atraer plagas. Usa un paño de microfibra o una brocha suave para quitar el polvo de las cubiertas y los lomos de manera regular. Nunca uses plumeros porque solo esparcen el polvo.
Protege de la humedad
Los ambientes húmedos son ideales para el desarrollo de moho y hongos, que pueden arruinar un libro por completo. Por otro lado, un ambiente demasiado seco puede hacer que las páginas se vuelvan quebradizas. Lo ideal es mantener una temperatura estable y una humedad relativa entre el 30% y 50%.
La forma correcta de almacenar libros es de pie, uno al lado del otro. Evita apilarlos horizontalmente, ya que el peso puede deformar las cubiertas y dañar los lomos. Si tienes libros muy grandes y pesados, es mejor colocarlos en una superficie plana.
Técnicas de Lectura
No dobles las esquinas de las páginas: Utilizar las páginas como marcadores de lectura es una práctica muy común, pero daña el papel. Usa un marcapáginas o un trozo de papel para marcar por dónde vas.
Evita abrir el libro por completo: Aunque es tentador abrir el libro 180 grados para leerlo con comodidad, esto puede dañar el lomo. Intenta abrirlo solo lo necesario, sin forzar la unión de las páginas con la cubierta.
Cuidar de tus libros es una inversión a largo plazo que te permitirá disfrutar de ellos por muchos años. Con estos sencillos hábitos, te convertirás en un guardián de tus propias historias y conocimientos.