No es un león, es ansiedad
No es un león, es ansiedad
¿Y si se ha enfadado conmigo y nunca vuelve a hablarme? ¿Y si cambio de plan y me arrepiento el resto de mi vida? ¿Y si este dolor de cabeza significa que algo va mal en mi cuerpo? ¿Y si, una vez más, me preocupo por cosas que aún no han pasado? Si te reconoces en estos pensamientos, es probable que la ansiedad haya llegado a tu vida. Pero no te culpes por ello. La ansiedad no es una enemiga que derrotar, sino una respuesta que busca protegernos,aunque a veces no acierte con el peligro. Pero ¿qué podemos hacer para que nuestro cuerpo y nuestra mente entiendan que hacer un examen de inglés un lunes cualquiera o presentar un proyecto en el trabajo no es como correr delante de un león en mitad de la sabana? En este libro,la psicóloga Erica Sosa te acompaña, desde la empatía y la terapia IFS, con herramientas sencillas y ejercicios prácticos que te ayudarán a comprender lo que te pasa, para que aprendas a escucharte sin juicio y a calmar la ansiedad antes de que sientas que te come viva. Qué encontrarás en este libro-Un enfoque amable basado en los sistemas de familia interna (IFS) que presenta la ansiedad como una parte más de tu yo, sin estigmatizar.-Ejercicios prácticos y sencillos para comprender el origen de tu ansiedad y desarrollar mecanismos para acompañarte como mereces.-Relatos personales basados en casos reales con los que verás que es posible cultivar la calma.
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Técnicas de uso, cuidado y Lectura
Protege del sol y el polvo
La luz del sol es el enemigo número uno de los libros. Con el tiempo, los rayos UV decoloran las cubiertas, amarillean las páginas y debilitan el papel. Coloca tus estanterías en una pared que no reciba luz solar directa o usa cortinas para protegerlos.
El polvo puede acumularse y, con el tiempo, atraer plagas. Usa un paño de microfibra o una brocha suave para quitar el polvo de las cubiertas y los lomos de manera regular. Nunca uses plumeros porque solo esparcen el polvo.
Protege de la humedad
Los ambientes húmedos son ideales para el desarrollo de moho y hongos, que pueden arruinar un libro por completo. Por otro lado, un ambiente demasiado seco puede hacer que las páginas se vuelvan quebradizas. Lo ideal es mantener una temperatura estable y una humedad relativa entre el 30% y 50%.
La forma correcta de almacenar libros es de pie, uno al lado del otro. Evita apilarlos horizontalmente, ya que el peso puede deformar las cubiertas y dañar los lomos. Si tienes libros muy grandes y pesados, es mejor colocarlos en una superficie plana.
Técnicas de Lectura
No dobles las esquinas de las páginas: Utilizar las páginas como marcadores de lectura es una práctica muy común, pero daña el papel. Usa un marcapáginas o un trozo de papel para marcar por dónde vas.
Evita abrir el libro por completo: Aunque es tentador abrir el libro 180 grados para leerlo con comodidad, esto puede dañar el lomo. Intenta abrirlo solo lo necesario, sin forzar la unión de las páginas con la cubierta.
Cuidar de tus libros es una inversión a largo plazo que te permitirá disfrutar de ellos por muchos años. Con estos sencillos hábitos, te convertirás en un guardián de tus propias historias y conocimientos.