Los médicos de Auschwitz
Los médicos de Auschwitz
27 de enero de 1945. Las tropas soviéticas entran por primera vez en Auschwitz-Birkenau y descubren con horror el principal centro de exterminio del Tercer Reich. Sesenta mil prisioneros serán liberados a su llegada, pero allí quedarán siete mil enfermos al borde de la muerte. ¿Cómo pudieron sobrevivir a ese infierno? ¿Qué papel tuvieron los médicos en la organización del campo?Basándose en documentos inéditos y testimonios de supervivientes, Bruno Halioua demuestra la responsabilidad de los doctores de las SS en la Solución Final. Fueron ellos quienes cometieron las mayores atrocidades y quienes utilizaron a miles de personas como conejillos de Indias para sus experimentos.Pero, por fortuna, también se produjo el movimiento inverso: el de los médicos deportados que, obligados por los nazis a trabajar para ellos, dieron muestra de un férreo carácter y se jugaron la vida para ayudar a los enfermos que había en Auschwitz. ¿Sus armas? Mentir, ocultar, robar y falsificar documentos. Pero ¿hasta qué punto estaban dispuestos a ceder para salvar vidas? ¿Debían aceptar la colaboración y entrar de esta manera en la llamada «zona gris», tan bien descrita por Primo Levi, con la esperanza de salvarse?
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Técnicas de uso, cuidado y Lectura
Protege del sol y el polvo
La luz del sol es el enemigo número uno de los libros. Con el tiempo, los rayos UV decoloran las cubiertas, amarillean las páginas y debilitan el papel. Coloca tus estanterías en una pared que no reciba luz solar directa o usa cortinas para protegerlos.
El polvo puede acumularse y, con el tiempo, atraer plagas. Usa un paño de microfibra o una brocha suave para quitar el polvo de las cubiertas y los lomos de manera regular. Nunca uses plumeros porque solo esparcen el polvo.
Protege de la humedad
Los ambientes húmedos son ideales para el desarrollo de moho y hongos, que pueden arruinar un libro por completo. Por otro lado, un ambiente demasiado seco puede hacer que las páginas se vuelvan quebradizas. Lo ideal es mantener una temperatura estable y una humedad relativa entre el 30% y 50%.
La forma correcta de almacenar libros es de pie, uno al lado del otro. Evita apilarlos horizontalmente, ya que el peso puede deformar las cubiertas y dañar los lomos. Si tienes libros muy grandes y pesados, es mejor colocarlos en una superficie plana.
Técnicas de Lectura
No dobles las esquinas de las páginas: Utilizar las páginas como marcadores de lectura es una práctica muy común, pero daña el papel. Usa un marcapáginas o un trozo de papel para marcar por dónde vas.
Evita abrir el libro por completo: Aunque es tentador abrir el libro 180 grados para leerlo con comodidad, esto puede dañar el lomo. Intenta abrirlo solo lo necesario, sin forzar la unión de las páginas con la cubierta.
Cuidar de tus libros es una inversión a largo plazo que te permitirá disfrutar de ellos por muchos años. Con estos sencillos hábitos, te convertirás en un guardián de tus propias historias y conocimientos.