Lo que no fue dicho
Lo que no fue dicho
Como en "El extranjero", de Albert Camus, la breve noticia de la muerte de la madre del narrador es el disparador para esta estupenda novela de José Zuleta Ortiz. La deriva en la que su autor convierte una experiencia en una voz es suficiente razón para no soltarla. No es una novela de formación, pero lo es, no es una memoria, pero lo es, no es un poema, pero tiene mucho de eso... no es una trama unívoca, pero lleva de la mano al lector como las manos de un invidente imaginan un rostro. En esta novela del escritor y poeta caleño está el Lazarillo, el Buscón, en los múltiples oficios de Bukowski, en la influencia inequívoca de Salinger, Capote, Mailer, la presencia flotante de Pessoa, de León de Greiff, y de su padre, Estanislao Zuleta y de su madre, María del Rosario Ortiz.Esta es la novela de un hijo como testigo de desgarramientos que no juzga, y que convierte en parte del diálogo con esos otros o con ese otro que es la voz de un niño que se va haciendo hombre dándose cuenta de que crecer es ir perdiendo el valor de las cosas. Si una vida pudiera ser una función en tres episodios, creo que esta nos muestra cómo la literatura jamás concluye sólo abandona.
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Técnicas de uso, cuidado y Lectura
Protege del sol y el polvo
La luz del sol es el enemigo número uno de los libros. Con el tiempo, los rayos UV decoloran las cubiertas, amarillean las páginas y debilitan el papel. Coloca tus estanterías en una pared que no reciba luz solar directa o usa cortinas para protegerlos.
El polvo puede acumularse y, con el tiempo, atraer plagas. Usa un paño de microfibra o una brocha suave para quitar el polvo de las cubiertas y los lomos de manera regular. Nunca uses plumeros porque solo esparcen el polvo.
Protege de la humedad
Los ambientes húmedos son ideales para el desarrollo de moho y hongos, que pueden arruinar un libro por completo. Por otro lado, un ambiente demasiado seco puede hacer que las páginas se vuelvan quebradizas. Lo ideal es mantener una temperatura estable y una humedad relativa entre el 30% y 50%.
La forma correcta de almacenar libros es de pie, uno al lado del otro. Evita apilarlos horizontalmente, ya que el peso puede deformar las cubiertas y dañar los lomos. Si tienes libros muy grandes y pesados, es mejor colocarlos en una superficie plana.
Técnicas de Lectura
No dobles las esquinas de las páginas: Utilizar las páginas como marcadores de lectura es una práctica muy común, pero daña el papel. Usa un marcapáginas o un trozo de papel para marcar por dónde vas.
Evita abrir el libro por completo: Aunque es tentador abrir el libro 180 grados para leerlo con comodidad, esto puede dañar el lomo. Intenta abrirlo solo lo necesario, sin forzar la unión de las páginas con la cubierta.
Cuidar de tus libros es una inversión a largo plazo que te permitirá disfrutar de ellos por muchos años. Con estos sencillos hábitos, te convertirás en un guardián de tus propias historias y conocimientos.