La mejor edad
La mejor edad
«Luis García Montero es uno de los pocos destinados a la letra grande de la historia de la literatura.» José-Carlos Mainer, Babelia (El País)En el bar de comidas que regenta, Manuel Benítez recibe con sorpresa la visita de un viejo conocido, el juez Ramón María Zaldívar, que lo condenó muchos años atrás a la cárcel. Ahora que está jubilado, el juez quiere saber cómo le va la vida, después de aquella sentencia que en 1975, sin pruebas, le impuso por el robo de un coche y del atraco que luego tuvo lugar. Aquellos hechos marcaron la vida de Manuel: se casó con Paula, la joven abogada del barrio que perdió el caso pero que lo visitó compasivamente en la cárcel, y que logró que saliera adelante en el barrio y le ayudó en sus peores momentos. Por su parte, Zaldívar está jubilado, y viudo, y peleado con su hija? ¿Qué sentido tiene ese extraño reencuentro? Este acercamiento inicial motivado por el remordimiento quizá dé paso a una conversación prolongada y luego a una peculiar complicidad. Una novela emocionante, y tremendamente humana, de caídas y cuidados, de viejas heridas y segundas oportunidades.
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Técnicas de uso, cuidado y Lectura
Protege del sol y el polvo
La luz del sol es el enemigo número uno de los libros. Con el tiempo, los rayos UV decoloran las cubiertas, amarillean las páginas y debilitan el papel. Coloca tus estanterías en una pared que no reciba luz solar directa o usa cortinas para protegerlos.
El polvo puede acumularse y, con el tiempo, atraer plagas. Usa un paño de microfibra o una brocha suave para quitar el polvo de las cubiertas y los lomos de manera regular. Nunca uses plumeros porque solo esparcen el polvo.
Protege de la humedad
Los ambientes húmedos son ideales para el desarrollo de moho y hongos, que pueden arruinar un libro por completo. Por otro lado, un ambiente demasiado seco puede hacer que las páginas se vuelvan quebradizas. Lo ideal es mantener una temperatura estable y una humedad relativa entre el 30% y 50%.
La forma correcta de almacenar libros es de pie, uno al lado del otro. Evita apilarlos horizontalmente, ya que el peso puede deformar las cubiertas y dañar los lomos. Si tienes libros muy grandes y pesados, es mejor colocarlos en una superficie plana.
Técnicas de Lectura
No dobles las esquinas de las páginas: Utilizar las páginas como marcadores de lectura es una práctica muy común, pero daña el papel. Usa un marcapáginas o un trozo de papel para marcar por dónde vas.
Evita abrir el libro por completo: Aunque es tentador abrir el libro 180 grados para leerlo con comodidad, esto puede dañar el lomo. Intenta abrirlo solo lo necesario, sin forzar la unión de las páginas con la cubierta.
Cuidar de tus libros es una inversión a largo plazo que te permitirá disfrutar de ellos por muchos años. Con estos sencillos hábitos, te convertirás en un guardián de tus propias historias y conocimientos.