La guerra no tiene rostro de mujer
La guerra no tiene rostro de mujer
sufrimiento y al coraje en nuestro tiempo».
Academia Sueca
Casi un millón de mujeres combatió en las filas del Ejército Rojo
durante la segundaguerra mundial, pero su historia nunca ha sido
contada. Este libro reúne los recuerdos de cientos de ellas, mujeres que
fueron francotiradoras, condujeron tanques o trabajaron en hospitales de
campaña. Su historia no es una historia de la guerra, ni de los
combates, es la historia de hombres y mujeres en guerra.
¿Qué lesocurrió? ¿Cómo les transformó? ¿De qué tenían miedo? ¿Cómo era
aprender a matar? Estas mujeres, la mayoría por primera vez en sus
vidas, cuentan la parte no heroica de la guerra, a menudo ausente de los
relatos de los veteranos. Hablan de la suciedad y del frío, del hambre y
de laviolencia sexual, de la angustia y de la sombra omnipresente de la
muerte. Alexiévich deja que sus voces resuenen en este libro
estremecedor, que pudo reescribir en 2002 para introducir los fragmentos
tachados por la censura y material que no se había atrevido a usar en la
primera versión.
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Técnicas de uso, cuidado y Lectura
Protege del sol y el polvo
La luz del sol es el enemigo número uno de los libros. Con el tiempo, los rayos UV decoloran las cubiertas, amarillean las páginas y debilitan el papel. Coloca tus estanterías en una pared que no reciba luz solar directa o usa cortinas para protegerlos.
El polvo puede acumularse y, con el tiempo, atraer plagas. Usa un paño de microfibra o una brocha suave para quitar el polvo de las cubiertas y los lomos de manera regular. Nunca uses plumeros porque solo esparcen el polvo.
Protege de la humedad
Los ambientes húmedos son ideales para el desarrollo de moho y hongos, que pueden arruinar un libro por completo. Por otro lado, un ambiente demasiado seco puede hacer que las páginas se vuelvan quebradizas. Lo ideal es mantener una temperatura estable y una humedad relativa entre el 30% y 50%.
La forma correcta de almacenar libros es de pie, uno al lado del otro. Evita apilarlos horizontalmente, ya que el peso puede deformar las cubiertas y dañar los lomos. Si tienes libros muy grandes y pesados, es mejor colocarlos en una superficie plana.
Técnicas de Lectura
No dobles las esquinas de las páginas: Utilizar las páginas como marcadores de lectura es una práctica muy común, pero daña el papel. Usa un marcapáginas o un trozo de papel para marcar por dónde vas.
Evita abrir el libro por completo: Aunque es tentador abrir el libro 180 grados para leerlo con comodidad, esto puede dañar el lomo. Intenta abrirlo solo lo necesario, sin forzar la unión de las páginas con la cubierta.
Cuidar de tus libros es una inversión a largo plazo que te permitirá disfrutar de ellos por muchos años. Con estos sencillos hábitos, te convertirás en un guardián de tus propias historias y conocimientos.