La guerra del fin del mundo
La guerra del fin del mundo
Esta novela me hizo vivir una de las aventuras literarias más ricas yexaltantes.Mario Vargas LlosaA finales del siglo XIX, en las tierras paupérrimas del noreste delBrasil, el chispazo de las arengas del Consejero, personaje mesiánico yenigmático, prenderá la insurrección de los desheredados. Encircunstancias extremas como aquellas, la consecución de la dignidadvitalsolo podrá venir de la exaltación religiosa -el convencimientofanático de la elección divina de los marginados del mundo- y delquebranto radical de las reglas que rigen el mundo de los poderosos.Así, grupos de miserables acudirán a la llamada de la revolución deCanudos, la ciudaddonde se asentará esta comunidad de personajes quedifícilmente desaparecerán de la imaginación del lector: el Beatito, elLeón de Natuba, María Quadrado... Frente a todos ellos, una tramapolítico-militar se articula para detener con toda su fuerzaelmovimiento que amenaza con expandirse.La Guerra del fin del mundo, primera novela que Mario Vargas Llosa situófuera del Perú, es un relato exhaustivamente documentado, tanto a travésde lecturas como de viajes sobreel terreno en el que tuvo lugar esteacontecimiento histórico. Un libro fundamental en la historia literariadel siglo XX.
No se pudo cargar la disponibilidad de retiro
Agotado
Ver todos los detalles
Técnicas de uso, cuidado y Lectura
Protege del sol y el polvo
La luz del sol es el enemigo número uno de los libros. Con el tiempo, los rayos UV decoloran las cubiertas, amarillean las páginas y debilitan el papel. Coloca tus estanterías en una pared que no reciba luz solar directa o usa cortinas para protegerlos.
El polvo puede acumularse y, con el tiempo, atraer plagas. Usa un paño de microfibra o una brocha suave para quitar el polvo de las cubiertas y los lomos de manera regular. Nunca uses plumeros porque solo esparcen el polvo.
Protege de la humedad
Los ambientes húmedos son ideales para el desarrollo de moho y hongos, que pueden arruinar un libro por completo. Por otro lado, un ambiente demasiado seco puede hacer que las páginas se vuelvan quebradizas. Lo ideal es mantener una temperatura estable y una humedad relativa entre el 30% y 50%.
La forma correcta de almacenar libros es de pie, uno al lado del otro. Evita apilarlos horizontalmente, ya que el peso puede deformar las cubiertas y dañar los lomos. Si tienes libros muy grandes y pesados, es mejor colocarlos en una superficie plana.
Técnicas de Lectura
No dobles las esquinas de las páginas: Utilizar las páginas como marcadores de lectura es una práctica muy común, pero daña el papel. Usa un marcapáginas o un trozo de papel para marcar por dónde vas.
Evita abrir el libro por completo: Aunque es tentador abrir el libro 180 grados para leerlo con comodidad, esto puede dañar el lomo. Intenta abrirlo solo lo necesario, sin forzar la unión de las páginas con la cubierta.
Cuidar de tus libros es una inversión a largo plazo que te permitirá disfrutar de ellos por muchos años. Con estos sencillos hábitos, te convertirás en un guardián de tus propias historias y conocimientos.