La filosofía de Mafalda
La filosofía de Mafalda
«Las ocurrencias más sabias de la hija de Quino: un cerebro contra los lugares comunes, los tedios y las violencias aprendidas. Mafalda era una humanista, una niña Sócrates que miraba la vida con agudeza, con curiosidad, con alegría, con dudas y con templanza. [...] Era una cría contestataria de los setenta, una rebelde de su tiempo y del nuestro, una punk enana y cabezona que no envejeció en cincuenta años de viñetas, que jamás pasó por el aro, que jamás se acomodó al discurso dominante. Un ser lleno de preguntas y de reveses. Puro combate dialéctico. Puro pensamiento diáfano. [...] Sabemos que lo de Mafalda era filosofía porque molestaba.»
Lorena G. Maldonado, El Español «Una niña que con alegría, desparpajo y curiosidad decía verdades evidentes que a menudo a los adultos se nos olvidan. La filosofía de Mafalda reúne algunas de las mejores viñetas de su "pensamiento". [...] Mafalda es Sócrates porque nos invita a un banquete platónico donde los comensales son sus amigos, su hermano Guille, y sus amigos Felipe, Manolito, Susanita, Miguelito y Libertad.»
César Suárez, Telva «A través de sus pinceladas, Quino creó una escuela de pensamiento caracterizada por la pluralidad [...] y nosotros, los lectores, aprendemos con [Mafalda] como si fuera una maestra en la búsqueda de nuevas ideas. [...] Ha ocurrido prácticamente desde su nacimiento: sus viñetas son y seguirán siendo una ventana desde la que mirar la sociedad en la que vivimos.»
José Antonio Luna, elDiario «Mirá que cambiaste el mundo con tus dibujitos, ¡eh! Lo mejoraste bastante. No, no alcanzó. Nunca alcanza. No hay témpera blanca que lo corrija. […] ¡Y tus páginas! Filosofía y poesía. Crítica feroz y ternura. Un pibe de ocho años y un viejo sabio en los mismos zapatos.»
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Técnicas de uso, cuidado y Lectura
Protege del sol y el polvo
La luz del sol es el enemigo número uno de los libros. Con el tiempo, los rayos UV decoloran las cubiertas, amarillean las páginas y debilitan el papel. Coloca tus estanterías en una pared que no reciba luz solar directa o usa cortinas para protegerlos.
El polvo puede acumularse y, con el tiempo, atraer plagas. Usa un paño de microfibra o una brocha suave para quitar el polvo de las cubiertas y los lomos de manera regular. Nunca uses plumeros porque solo esparcen el polvo.
Protege de la humedad
Los ambientes húmedos son ideales para el desarrollo de moho y hongos, que pueden arruinar un libro por completo. Por otro lado, un ambiente demasiado seco puede hacer que las páginas se vuelvan quebradizas. Lo ideal es mantener una temperatura estable y una humedad relativa entre el 30% y 50%.
La forma correcta de almacenar libros es de pie, uno al lado del otro. Evita apilarlos horizontalmente, ya que el peso puede deformar las cubiertas y dañar los lomos. Si tienes libros muy grandes y pesados, es mejor colocarlos en una superficie plana.
Técnicas de Lectura
No dobles las esquinas de las páginas: Utilizar las páginas como marcadores de lectura es una práctica muy común, pero daña el papel. Usa un marcapáginas o un trozo de papel para marcar por dónde vas.
Evita abrir el libro por completo: Aunque es tentador abrir el libro 180 grados para leerlo con comodidad, esto puede dañar el lomo. Intenta abrirlo solo lo necesario, sin forzar la unión de las páginas con la cubierta.
Cuidar de tus libros es una inversión a largo plazo que te permitirá disfrutar de ellos por muchos años. Con estos sencillos hábitos, te convertirás en un guardián de tus propias historias y conocimientos.