Ir directamente a la información del producto
1 de 1

Donde crece el peligro

Donde crece el peligro

Precio habitual $59.000,00 COP
Precio habitual $59.000,00 COP Precio de oferta $59.000,00 COP
Oferta Agotado
Los gastos de envío se calculan en la pantalla de pago.

"Este libro repite, recordando a Homero, que donde hay una cicatriz hay una historia. Que el corazón, esa víscera, es también una metáfora. Que cuando nos exigen triunfar y ser bellos y ser ricos y rezar de rodillas, mucha falta nos hace un hereje desdeñoso que nos enseñe a marchar en sentido contrario. Que no hay pintor que no sepa que un pincel también saca sangre, que la belleza es un arma, la felicidad, una fortaleza y el amor, una fuerza capaz de demoler imperios. Que cuando el mar de la vida está a punto de ahogarnos, cuánta falta nos hace un verso milagroso que nos ayude a convertirnos en un barco e irnos a jugar con las tempestades". William Ospina

Autor
Editorial
ISBN
Cantidad

Bajas existencias: quedan 1

Ver todos los detalles

Técnicas de uso, cuidado y Lectura

Protege del sol y el polvo

La luz del sol es el enemigo número uno de los libros. Con el tiempo, los rayos UV decoloran las cubiertas, amarillean las páginas y debilitan el papel. Coloca tus estanterías en una pared que no reciba luz solar directa o usa cortinas para protegerlos.

El polvo puede acumularse y, con el tiempo, atraer plagas. Usa un paño de microfibra o una brocha suave para quitar el polvo de las cubiertas y los lomos de manera regular. Nunca uses plumeros porque solo esparcen el polvo.

Protege de la humedad

Los ambientes húmedos son ideales para el desarrollo de moho y hongos, que pueden arruinar un libro por completo. Por otro lado, un ambiente demasiado seco puede hacer que las páginas se vuelvan quebradizas. Lo ideal es mantener una temperatura estable y una humedad relativa entre el 30% y 50%.

La forma correcta de almacenar libros es de pie, uno al lado del otro. Evita apilarlos horizontalmente, ya que el peso puede deformar las cubiertas y dañar los lomos. Si tienes libros muy grandes y pesados, es mejor colocarlos en una superficie plana.

Técnicas de Lectura

No dobles las esquinas de las páginas: Utilizar las páginas como marcadores de lectura es una práctica muy común, pero daña el papel. Usa un marcapáginas o un trozo de papel para marcar por dónde vas.

Evita abrir el libro por completo: Aunque es tentador abrir el libro 180 grados para leerlo con comodidad, esto puede dañar el lomo. Intenta abrirlo solo lo necesario, sin forzar la unión de las páginas con la cubierta.

Cuidar de tus libros es una inversión a largo plazo que te permitirá disfrutar de ellos por muchos años. Con estos sencillos hábitos, te convertirás en un guardián de tus propias historias y conocimientos.