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Asi que era eso: Soy neurodivergente

Asi que era eso: Soy neurodivergente

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Y Si No Eras Rara, Ni Demasiado Sensible Ni Despistado… ¿Sino Simplemente Neurodivergente? Con Un Tono Claro, Empático Y Basado En La Investigación Científica Más Actual, Así Que Era Eso: Soy Neurodivergente Explica Qué Significa Ser Neurodivergente, Cómo Se Manifiestan Perfiles Como El Autismo, El Tda(H) O Las Altas Capacidades, Y Por Qué Comprenderlos Puede Transformar Nuestra Forma De Relacionarnos Con Nosotros Mismos Y Con Los Demás. Jimena González Es Divulgadora Especializada En Neurodiver

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Técnicas de uso, cuidado y Lectura

Protege del sol y el polvo

La luz del sol es el enemigo número uno de los libros. Con el tiempo, los rayos UV decoloran las cubiertas, amarillean las páginas y debilitan el papel. Coloca tus estanterías en una pared que no reciba luz solar directa o usa cortinas para protegerlos.

El polvo puede acumularse y, con el tiempo, atraer plagas. Usa un paño de microfibra o una brocha suave para quitar el polvo de las cubiertas y los lomos de manera regular. Nunca uses plumeros porque solo esparcen el polvo.

Protege de la humedad

Los ambientes húmedos son ideales para el desarrollo de moho y hongos, que pueden arruinar un libro por completo. Por otro lado, un ambiente demasiado seco puede hacer que las páginas se vuelvan quebradizas. Lo ideal es mantener una temperatura estable y una humedad relativa entre el 30% y 50%.

La forma correcta de almacenar libros es de pie, uno al lado del otro. Evita apilarlos horizontalmente, ya que el peso puede deformar las cubiertas y dañar los lomos. Si tienes libros muy grandes y pesados, es mejor colocarlos en una superficie plana.

Técnicas de Lectura

No dobles las esquinas de las páginas: Utilizar las páginas como marcadores de lectura es una práctica muy común, pero daña el papel. Usa un marcapáginas o un trozo de papel para marcar por dónde vas.

Evita abrir el libro por completo: Aunque es tentador abrir el libro 180 grados para leerlo con comodidad, esto puede dañar el lomo. Intenta abrirlo solo lo necesario, sin forzar la unión de las páginas con la cubierta.

Cuidar de tus libros es una inversión a largo plazo que te permitirá disfrutar de ellos por muchos años. Con estos sencillos hábitos, te convertirás en un guardián de tus propias historias y conocimientos.