Año De 12 Semanas, El
Año De 12 Semanas, El
La mayoría de las organizaciones e individuos trabaja bajo el concepto de metas y planes anuales; es decir, en ciclos de ejecución de 12 meses. En cambio, El año de 12 semanas te propone evitar las trampas y la baja productividad que genera el tipo de pensamiento anualizado. Esta propuesta redefine tu año para que pienses en términos de 12 semanas de ejecución durante las cuales no tendrás tiempo suficiente como para posponer tus metas y, por el contrario, tu urgencia por cumplirlas aumentará y se intensificará. En El año de 12 semanas aprenderás cómo: aprovechar el poder de las metas programadas con una fecha de vencimiento de 12 semanas para que obtengas mejores resultados en cualquier área de tu vida; implementar las instrucciones tanto para individuos como organizaciones que buscan mejorar el nivel de efectividad en lo referente a la ejecución de sus metas y proyectos; utilizar la experiencia y el liderazgo de sus autores en las áreas de ejecución e implementación.
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Técnicas de uso, cuidado y Lectura
Protege del sol y el polvo
La luz del sol es el enemigo número uno de los libros. Con el tiempo, los rayos UV decoloran las cubiertas, amarillean las páginas y debilitan el papel. Coloca tus estanterías en una pared que no reciba luz solar directa o usa cortinas para protegerlos.
El polvo puede acumularse y, con el tiempo, atraer plagas. Usa un paño de microfibra o una brocha suave para quitar el polvo de las cubiertas y los lomos de manera regular. Nunca uses plumeros porque solo esparcen el polvo.
Protege de la humedad
Los ambientes húmedos son ideales para el desarrollo de moho y hongos, que pueden arruinar un libro por completo. Por otro lado, un ambiente demasiado seco puede hacer que las páginas se vuelvan quebradizas. Lo ideal es mantener una temperatura estable y una humedad relativa entre el 30% y 50%.
La forma correcta de almacenar libros es de pie, uno al lado del otro. Evita apilarlos horizontalmente, ya que el peso puede deformar las cubiertas y dañar los lomos. Si tienes libros muy grandes y pesados, es mejor colocarlos en una superficie plana.
Técnicas de Lectura
No dobles las esquinas de las páginas: Utilizar las páginas como marcadores de lectura es una práctica muy común, pero daña el papel. Usa un marcapáginas o un trozo de papel para marcar por dónde vas.
Evita abrir el libro por completo: Aunque es tentador abrir el libro 180 grados para leerlo con comodidad, esto puede dañar el lomo. Intenta abrirlo solo lo necesario, sin forzar la unión de las páginas con la cubierta.
Cuidar de tus libros es una inversión a largo plazo que te permitirá disfrutar de ellos por muchos años. Con estos sencillos hábitos, te convertirás en un guardián de tus propias historias y conocimientos.