A hombros de gigantes
A hombros de gigantes
En A hombros de gigantes, el gran físico teórico Stephen Hawking nos explica cómo los grandes hombres de ciencia como Copérnico, Galileo, Kepler, Newton y Einstein construyeron sus teorías a partir de las geniales contribuciones de sus predecesores y cómo nos han legado, en conjunto, un tesoro de conocimientos científicos que nadie puede ignorar. En este libro impar se reúnen por primera vez en la historia de la edición las cinco mayores obras de la Física y la Astronomía precedidas por breves ensayos de Stephen Hawking en los que explica quiénes fueron los genios que las escribieron, los grandes retos que tuvieron que afrontar (el compromiso de Copérnico con la verdad pese a su condición de sacerdote; el proceso inquisitorial que sufrió Galileo; las desgracias familiares y financieras de Kepler, las apasionadas trifulcas de Newton, los humildes orígenes de Einstein...) y su perenne contribución a la cultura universal. Hallamos en él, en efecto, escritos originales de Albert Einstein publicados por primera vez en El principio de relatividad y los libros siguientes: Sobre las revoluciones de las esferas celestiales, de Nicolás Copérnico; Diálogos sobre las dos ciencias, de Galileo Galilei; el libro quinto de Armonías del mundo, de Johannes Kepler y los Principia de Isaac Newton.
No se pudo cargar la disponibilidad de retiro
Bajas existencias: quedan 1
Ver todos los detalles
Técnicas de uso, cuidado y Lectura
Protege del sol y el polvo
La luz del sol es el enemigo número uno de los libros. Con el tiempo, los rayos UV decoloran las cubiertas, amarillean las páginas y debilitan el papel. Coloca tus estanterías en una pared que no reciba luz solar directa o usa cortinas para protegerlos.
El polvo puede acumularse y, con el tiempo, atraer plagas. Usa un paño de microfibra o una brocha suave para quitar el polvo de las cubiertas y los lomos de manera regular. Nunca uses plumeros porque solo esparcen el polvo.
Protege de la humedad
Los ambientes húmedos son ideales para el desarrollo de moho y hongos, que pueden arruinar un libro por completo. Por otro lado, un ambiente demasiado seco puede hacer que las páginas se vuelvan quebradizas. Lo ideal es mantener una temperatura estable y una humedad relativa entre el 30% y 50%.
La forma correcta de almacenar libros es de pie, uno al lado del otro. Evita apilarlos horizontalmente, ya que el peso puede deformar las cubiertas y dañar los lomos. Si tienes libros muy grandes y pesados, es mejor colocarlos en una superficie plana.
Técnicas de Lectura
No dobles las esquinas de las páginas: Utilizar las páginas como marcadores de lectura es una práctica muy común, pero daña el papel. Usa un marcapáginas o un trozo de papel para marcar por dónde vas.
Evita abrir el libro por completo: Aunque es tentador abrir el libro 180 grados para leerlo con comodidad, esto puede dañar el lomo. Intenta abrirlo solo lo necesario, sin forzar la unión de las páginas con la cubierta.
Cuidar de tus libros es una inversión a largo plazo que te permitirá disfrutar de ellos por muchos años. Con estos sencillos hábitos, te convertirás en un guardián de tus propias historias y conocimientos.