María. Edición especial
María. Edición especial
Desde que se publicó, en 1867, María ha encantado a generaciones yy generaciones de lectores. El intrincado amor entre Efraín, hijo de un hacendado del Cauca, y su hermana adoptiva se desarrolla rodeado de la naturaleza exuberante de un nuevo país, Colombia. María se estableció como la novela de fundación nacional y terminó en una especie de mausoleo que, a partir de las lecturas iniciales, la anquilosó bajo los valores de la nueva nación: conservadora, católica y hacendada. Pero en esa nación ni María ni su autor acaban de encajar… Es así como, bajo una nueva mirada, llega a Penguin Clásicos una de las más grandes y leídas novelas de la literatura colombiana. Esta edición contempla las últimas correcciones que hizo Isaacs e incluye paratextos del siglo xix y facsimilares de las ediciones de 1878(anotada por el autor) y de 1922
No se pudo cargar la disponibilidad de retiro
Bajas existencias: quedan 1
Ver todos los detalles
Técnicas de uso, cuidado y Lectura
Protege del sol y el polvo
La luz del sol es el enemigo número uno de los libros. Con el tiempo, los rayos UV decoloran las cubiertas, amarillean las páginas y debilitan el papel. Coloca tus estanterías en una pared que no reciba luz solar directa o usa cortinas para protegerlos.
El polvo puede acumularse y, con el tiempo, atraer plagas. Usa un paño de microfibra o una brocha suave para quitar el polvo de las cubiertas y los lomos de manera regular. Nunca uses plumeros porque solo esparcen el polvo.
Protege de la humedad
Los ambientes húmedos son ideales para el desarrollo de moho y hongos, que pueden arruinar un libro por completo. Por otro lado, un ambiente demasiado seco puede hacer que las páginas se vuelvan quebradizas. Lo ideal es mantener una temperatura estable y una humedad relativa entre el 30% y 50%.
La forma correcta de almacenar libros es de pie, uno al lado del otro. Evita apilarlos horizontalmente, ya que el peso puede deformar las cubiertas y dañar los lomos. Si tienes libros muy grandes y pesados, es mejor colocarlos en una superficie plana.
Técnicas de Lectura
No dobles las esquinas de las páginas: Utilizar las páginas como marcadores de lectura es una práctica muy común, pero daña el papel. Usa un marcapáginas o un trozo de papel para marcar por dónde vas.
Evita abrir el libro por completo: Aunque es tentador abrir el libro 180 grados para leerlo con comodidad, esto puede dañar el lomo. Intenta abrirlo solo lo necesario, sin forzar la unión de las páginas con la cubierta.
Cuidar de tus libros es una inversión a largo plazo que te permitirá disfrutar de ellos por muchos años. Con estos sencillos hábitos, te convertirás en un guardián de tus propias historias y conocimientos.