Ángeles de Praga
Ángeles de Praga
Octubre de 1938. Europa está al borde de la guerra. Mientras Alemania se prepara para ocupar parte de Checoslovaquia, miles de refugiados llegan a Praga huyendo del nazismo: familias judías y opositores políticos que saben que quedarse puede significar la persecución, el encierro o la muerte.En medio del caos, Doreen Warriner, una académica británica radicada en Praga, decide actuar y forma una red clandestina de mujeres dispuestas a desafiar alrégimen nazi. Juntas inician una de las operaciones de rescate más audaces y menos conocidas de laSegunda Guerra Mundial. Durante diez meses, logran evacuar a quince mil personas, hasta que el estallido de la guerra las obliga a detenerse. Pero la Gestapo les sigue el rastro. Warriner debe huir para salvar su vida, y Martha Sharp, una valiente estadounidense, toma el relevo para continuar la misión.Basado en diarios, cartas y testimonios inéditos, Ángeles de Praga revela una extraordinaria historia real de coraje,inteligencia y resistencia. Un homenaje a las mujeres que, frente al horror del nazismo, eligieron no apartar la mirada y arriesgarlo todo para salvar vidas.
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Técnicas de uso, cuidado y Lectura
Protege del sol y el polvo
La luz del sol es el enemigo número uno de los libros. Con el tiempo, los rayos UV decoloran las cubiertas, amarillean las páginas y debilitan el papel. Coloca tus estanterías en una pared que no reciba luz solar directa o usa cortinas para protegerlos.
El polvo puede acumularse y, con el tiempo, atraer plagas. Usa un paño de microfibra o una brocha suave para quitar el polvo de las cubiertas y los lomos de manera regular. Nunca uses plumeros porque solo esparcen el polvo.
Protege de la humedad
Los ambientes húmedos son ideales para el desarrollo de moho y hongos, que pueden arruinar un libro por completo. Por otro lado, un ambiente demasiado seco puede hacer que las páginas se vuelvan quebradizas. Lo ideal es mantener una temperatura estable y una humedad relativa entre el 30% y 50%.
La forma correcta de almacenar libros es de pie, uno al lado del otro. Evita apilarlos horizontalmente, ya que el peso puede deformar las cubiertas y dañar los lomos. Si tienes libros muy grandes y pesados, es mejor colocarlos en una superficie plana.
Técnicas de Lectura
No dobles las esquinas de las páginas: Utilizar las páginas como marcadores de lectura es una práctica muy común, pero daña el papel. Usa un marcapáginas o un trozo de papel para marcar por dónde vas.
Evita abrir el libro por completo: Aunque es tentador abrir el libro 180 grados para leerlo con comodidad, esto puede dañar el lomo. Intenta abrirlo solo lo necesario, sin forzar la unión de las páginas con la cubierta.
Cuidar de tus libros es una inversión a largo plazo que te permitirá disfrutar de ellos por muchos años. Con estos sencillos hábitos, te convertirás en un guardián de tus propias historias y conocimientos.