Un día en la vida de Clarita (firmas)
Un día en la vida de Clarita (firmas)
«Todo final es un principio».Clarita ha pasado treinta años trabajando en un banco, aferrada a una precisión casi invisible, en un mundo estrecho donde cada gesto está previsto de antemano. Solitaria, meticulosa y acostumbrada a ocupar poco espacio, encara su último día antes de la jubilación como quien se asoma a una frontera incierta: al otro lado no imagina una etapa nueva, sino un vacío difícil de nombrar.Pero esa jornada, que debía transcurrir entre adioses desganados, humillaciones constantes y la inercia de una oficina implacable, se ve alterada por un suceso inesperado. Obligada a reaccionar, Clarita se aparta del papel que otros le han asignado y que ella misma ha aceptado durante demasiado tiempo. En unas pocas horas, aflora algo que parecía dormido: una inteligencia, un deseo, la rabia, un atisbo de libertad.Con intensidad psicológica, mucho humor y un prodigioso sentido de la intriga, Rosa Montero nos ofrece una conmovedora historia de reafirmación y transformación. Podría ser el cuento de un patito feo que deviene en cisne, aunque es más bien el de una insólita rana transmutada en tiranosaurio. La crítica ha dicho:«Escuchar y leer a Rosa Montero nos reconforta.»Irene Vallejo«Por la creación de un universo personal, cuya temática refleja sus compromisos vitales y existenciales, que ha sido calificado como la ética de la esperanza.»Jurado del Premio Nacional de las Letras Españolas«Su prosa tensa y directa rehúye el desplante y la pretensión. Rosa Monteroes mi amiga íntima de la ficción.»Mario Vargas Llosa«Absolutamente imprescindible. [...] No hay mejor escritora en castellano que Rosa Montero.»Juan Gómez-Jurado«Su empatía no flaquea ni siquiera cuando se adentra en las emociones, los impulsos y las rarezas psicológicas más extremas.»The New York Times«He admirado siempre su capacidad de comunicación, sus inquietudes éticas y la variedad de registros.»J.A. Masoliver Ródenas, La Vanguardia«Dan ganas de [...] atarla para que no se escape; obligarla a seguir contando, porque nos ha inoculado el virus de una curiosidad desatada.»LolaBeccaria, ABC Cultural«Quedarse hasta las tantas de la mañana es algo que ocurre con los libros de Rosa Montero.»Pilar Sanabria, Más de uno (Onda Cero)
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Técnicas de uso, cuidado y Lectura
Protege del sol y el polvo
La luz del sol es el enemigo número uno de los libros. Con el tiempo, los rayos UV decoloran las cubiertas, amarillean las páginas y debilitan el papel. Coloca tus estanterías en una pared que no reciba luz solar directa o usa cortinas para protegerlos.
El polvo puede acumularse y, con el tiempo, atraer plagas. Usa un paño de microfibra o una brocha suave para quitar el polvo de las cubiertas y los lomos de manera regular. Nunca uses plumeros porque solo esparcen el polvo.
Protege de la humedad
Los ambientes húmedos son ideales para el desarrollo de moho y hongos, que pueden arruinar un libro por completo. Por otro lado, un ambiente demasiado seco puede hacer que las páginas se vuelvan quebradizas. Lo ideal es mantener una temperatura estable y una humedad relativa entre el 30% y 50%.
La forma correcta de almacenar libros es de pie, uno al lado del otro. Evita apilarlos horizontalmente, ya que el peso puede deformar las cubiertas y dañar los lomos. Si tienes libros muy grandes y pesados, es mejor colocarlos en una superficie plana.
Técnicas de Lectura
No dobles las esquinas de las páginas: Utilizar las páginas como marcadores de lectura es una práctica muy común, pero daña el papel. Usa un marcapáginas o un trozo de papel para marcar por dónde vas.
Evita abrir el libro por completo: Aunque es tentador abrir el libro 180 grados para leerlo con comodidad, esto puede dañar el lomo. Intenta abrirlo solo lo necesario, sin forzar la unión de las páginas con la cubierta.
Cuidar de tus libros es una inversión a largo plazo que te permitirá disfrutar de ellos por muchos años. Con estos sencillos hábitos, te convertirás en un guardián de tus propias historias y conocimientos.